Si ves a tu enemigo fuerte. No tengas temor (3)

“Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto” (Dt 20. 1).

Mi casa es un caos. Llego y todo es discusión tras discusión. Afanados todos por la comida, por la ropa, por la casa, por las vacaciones, por todo lo que usted se quiera imaginar. Los jóvenes son más vulnerables al mundo y son nuestra responsabilidad. Son responsabilidad de la iglesia toda. De sus padres y de todos nosotros. Ellos tienen que ver como nosotros resolvemos los conflictos. Como nosotros enfrentamos la vida a la manera de Dios. No se puede vivir la vida cristiana a medias. No se puede decir que se cree una cosa en público y hacer otra en privado. No puedo decir aquí que amo a mi esposa y cuando llego a mi casa la maltrato. No puedo decirle a mi hermano una cosa y en la práctica le estoy mintiendo soberanamente. No puedo decir en la congregación que soy cristiano y en la calle soy bien diferente. No puedo decir que soy cristiano y únicamente pienso en mí; no me interesan los hermanos, ni hacer nada para Dios. No hay pasión en mí alma y en mi corazón.

No vivas una mentira. No te dejes manipular. El mundo trata de manipularnos todo el tiempo. Esa es la guerra de estos tiempos. ¿Crees que no? ¿Por qué los jóvenes usan en su gran mayoría los pantalones caídos? Y ya incluso no tan jóvenes. Pues porque en su mente manipulada piensan que si no lo hacen así las muchachas no los van a mirar, sus compañeros no los van a aceptar. El uso de los pantalones caídos surgió en las prisiones de los Estados Unidos. Los presos no pueden llevar cintos y la ropa no siempre se sujeta y se resbala. Para muchos estar preso es un orgullo. Eres un tipo duro o de armas tomar. Una gente de respeto. De la costumbre de la prisión salió a la calle. La llevaron a la publicidad sobre todo estos músicos de onda marginal, urbana. Tipos duros con una historia violenta. Videos Clips bien elaborados, una música pegajosa, dinero, mujeres, etc. Y allá va eso. Imparable. Si no usas los pantalones caídos eres un bicho raro. No te dejes manipular. No te quedes contra las cuerdas, pasa a la ofensiva. Vale la pena librar una batalla por los jóvenes, por tus hijos. Por los hijos de tus hermanos y por aquellos que van a venir. No tengas miedo de tu enemigo, confía en Dios, habla con Él, todo, así sea la cosa más absurda de la vida. Lucha, no te dejes manipular. Sea cual sea la tendencia del momento. El mundo pasa. El Señor permanece para siempre. Es diferente la lucha. El enemigo está enmascarado, pero sigue siendo el mismo. Quiere que estemos confundidos colando el mosquito y tragando el camello. Esta pelea es de cada uno de nosotros.

Hay pelea, y violenta, por cada joven, por cada niño, por cada vida. Solo que no es como era cuando se escribió Deuteronomio. No dejes que maten a Dios en tu vida. El mundo te quiere moldear a tu imagen, Dios te quiere a la suya. Porque para eso te creó. No puede ser a medias, tiene que ser de verdad. Las personas se apartan, los matrimonios se rompen, los hijos se desvían. Tiene que ser de verdad. Todo es posible en el Señor. Si te agarras del Señor no te vas a apartar. La Palabra nos dice que por torpe que seamos, si vamos por este Camino, no nos vamos a extraviar. Los matrimonios no se romperían si las dos personas se alimentaran del Señor y caminaran en la misma dirección, sujetos al Señor. Los hijos no se van a desviar y si en algún momento lo hacen van a regresar porque sus padres van a luchar por ellos con las armas de Dios. Pero no esperes a que se desvíen. Comienza hoy mismo a luchar por tus hijos. Ora por ellos. Ora con ellos. Repréndelos si es necesario. La disciplina es buena porque corrige el carácter. Sé honesto. La razón la tiene quien la tiene, no quien la quiera imponer. No se quiere menos a alguien porque no se le tolere lo mal hecho, se le señale, se le corrija. Quien hace eso es quien verdaderamente ama. Esa es la pelea de estos tiempos. Hay pelea y fuerte, por tu familia, por tu congregación, por tus hijos.

No creas que estamos en tiempos de paz. Estamos en tiempos de guerra. Estamos en tiempos de seguir a Cristo. No vivas a medias nada en tu vida. Entrégate por entero. Que la iglesia no sea para ti, ir a los cultos cuando tienes tiempo, pasivamente. La vida cristiana es en tu casa, en tu trabajo, en tu escuela. Cuando estás en público y cuando estás en privado. El mundo es avasallador, es terrible y te va a hacer la guerra, pero Dios te dice que tengas convicciones firmes.

Si ves a tu enemigo en apariencia fuerte. No tengas temor. Dios no te sacó de Egipto para que fueras destruido en el desierto.

Que el Señor te continúe bendiciendo

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