Los jóvenes son prioridad.

Los jóvenes son una prioridad para Dios. Deben ser una prioridad para la iglesia, para cada ministerio. Ayudar a los jóvenes a conocer al Señor, a pelear la buena batalla de la fe, a vivir la vida cristiana, debe ser un objetivo primario en nuestras mentes. Los jóvenes son el presente y el futuro de la iglesia. También de la sociedad. El Señor cuenta con la juventud para las cosas que quiere hacer. El Señor cuenta con la juventud para testificarle a esta generación de sus virtudes. Cuenta con la juventud para que sea sal y luz en medio de esta generación torcida.
¿Conoces a Dios? Es una buena pregunta en la que deberías meditar. El día que uno decide aceptar a Jesús como Señor y Salvador, es un día glorioso y Dios viene a tu vida, pero no le conocemos todavía. Él nos conoce a nosotros pero nosotros no le conocemos a Él. Tan solo sabemos algo de Él. Y pasan los años y nos falta muchísimo para conocerle. Hay misterios de Dios que no entendemos y que un día serán revelados a su pueblo. La buena noticia es que cada día nos podemos acercar más al Señor. Cada día le podemos conocer mejor.
Hay pocas cosas más malas para un cristiano que volverse religioso. Religiones hay muchas en el mundo. Rituales, cosas que hay que hacer para agradar a los dioses. Pero esa no es la idea de Dios. La idea de Dios es que le conozcas y camines junto a Él en su propósito. Él ha prometido estar con nosotros hasta el fin del mundo. Pero nosotros debemos estar junto a Él en su voluntad, en su comisión, Anunciar al mundo el evangelio y edificar a la iglesia. Esa es la promesa de Dios. Tu trabajo, tu negocio, es necesario, pero pasa a un segundo lugar, deben converger hacia el propósito de Dios. Para que puedas disponer de recursos y puedas compartir con los que tienen necesidad. Si tu trabajo te estorba servir al Señor, te agobia de tal manera que nada puedes hacer. Esa no es la voluntad de Dios. Por muy ventajoso que pueda parecer, debes hacer otra cosa. Hay que darle la oportunidad a Dios de que obre en nuestras vidas. Los padres deben mostrarle a sus hijos como se resuelven los problemas a la manera de Dios.
La relación que hoy tenemos con Dios no es perfecta. Vivimos por fe, no por vista. Así que si estás esperando al Señor para desayunar contigo en la mañana; eso no va a suceder; al menos no en este siglo. Hay algo que no se nos puede olvidar: Dios nos ama. Pero como me ama si yo vivo en esta casa que se me está cayendo. Como me ama si yo llevo años pidiéndole una novia para poderme casar y no me ha contestado. Como me ama si el dinero no me alcanza y mis compañeros tienen zapatillas Niké y celulares con pantalla táctil. Dios te ama con un amor tan grande que no lo puedes entender y no se va a dar por vencido porque quiere verte enfocado en las cosas que de verdad son importantes. Dios te quiere en la brecha. Dios te quiere motivado. Dios te quiere encendido. Dios te quiere alumbrando. Y te va a mover el piso si es necesario para llevarte a donde el quiera. Queremos ayudarte en ese viaje. Cada día podemos acercarnos más. Que Dios te continúe bendiciendo.

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