Nada nos será imposible

Hay cosas que a los hombres les parecen imposibles, pero para Dios todo es posible. Rodeados, el mar rojo por un lado, los egipcios por el otro, parecía imposible sobrevivir. Las aguas se retiraron y los egipcios murieron. El río Jordán les dejó pasar en seco. Los muros de Jericó se cayeron cuando parecía un obstáculo infranqueable. El pueblo de Dios obtiene victoria tras victoria en el proyecto de Dios. Si se aparta del libreto de Dios cae derrotado. Por la fe hicieron cosas increíbles. Acaso no recuerdas de donde Dios te sacó. ¿Quién eras antes de Jesús? Piénsalo por un momento. Yo recuerdo muchas cosas. Recuerdo ídolos. Recuerdo vivir temeroso. Recuerdo muchas cosas malas. Pero Cristo llegó y trajo libertad. Trajo paz. Trajo amor. Trajo bendición. Trajo gozo. Ese gozo nadie te lo puede quitar a pesar de; porque no depende de las circunstancias, depende de Dios, de quien es Él.

No hagas concesiones al enemigo. Tu enemigo está derrotado. No negocies con el enemigo. Clama a Dios. No hagas concesiones. Las concesiones te llevan a la ruina y a que no te respeten. El enemigo no se conforma. Quiere más y más. No juegues con el pecado. Hoy mirar de reojo a una muchacha bonita que te pasa por el lado puede no parecer importante, pero poco a poco va cobrando fuerza, hasta que la trampa se cierra y no hay salida. No le des lugar al diablo. No te quedes a solas en ningún lugar con ninguna mujer que no sea tu esposa. No te quedes a solas en ningún lugar con ningún hombre que no sea tu esposo. Puede que hoy no pase nada o nunca pase nada, pero puedes estar seguro de que te estás poniendo en peligro.

El enemigo te está cercando para que pierdas la fe, para que te enojes con tu hermano. Para que estés deprimido, amargado, no le hables a nadie de Jesús. Para que cada día te parezcas más al mundo. Te guste más el mundo y lo que hay en él. El enemigo quiere reducir tu autoestima. Quiere que pienses que no vales nada. Pero tú vales mucho. Eres parte de la iglesia de Jesucristo.

En la iglesia de Jesucristo no hay esos superhombres especiales. En la iglesia de Jesucristo somos un cuerpo. Yo no puedo decir que no te necesito y tú no puedes decir que no me necesitas. Dios te ha dotado con la capacidad de ministrarme a mí y me ha dado la posibilidad de ministrarte a ti, para que juntos, unidos en amor, sigamos creciendo hasta la estatura del varón perfecto. No son dos o tres hombres especiales, es la iglesia de Jesucristo sobre la que no prevalecerán ni las puertas del Hades. ¿Por qué no prevalecerán? Porque la iglesia de Jesucristo está equipada con todo lo que necesita. Con la guía y el poder del Consolador de la iglesia, el Espíritu Santo, la iglesia no se puede detener. Jesús lo dijo y ya eso es suficiente. “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya;  porque si no me fuera,  el Consolador no vendría a vosotros;  mas si me fuere,  os lo enviaré” (Jn 16. 7). Busca el rostro de Dios. Acércate a Dios y Dios se acercará a ti. Dios tiene para la iglesia profecía, enseñanzas, palabra de sabiduría, palabra de ciencia, sanidades, milagros, discernimiento de espíritus. ¿Acaso crees que alguien pueda derrotar a un ejército equipado de semejante manera? A mi solo, quizás. Porque puedo tener áreas fuertes, pero necesito recibir de las que tiene mi hermano. La iglesia equipada así espanta al enemigo. Saca a Dios de la ecuación. Saca a Dios para que veas que sucede. Un gran vacío. Ni palabras, ni sanidades, nada. Un gran vacío. Dudas, inseguridades. Busquemos de Dios. Acerquémonos a Dios y nada nos será imposible.

 

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.