La lucha sigue

Diciembre es un mes muy especial. Es el último mes del año. Toda una etapa que culmina. Todo un año de luchas y dificultades, de logros también en algunas áreas de nuestra vida. Es el mes de la Navidad. Es el mes en que celebramos el nacimiento de nuestro Señor. Se despojó de todo, se humilló a sí mismo, para nacer semejante a nosotros. Para salvarnos, para rescatarnos, para darnos vida eterna, para darnos una razón de ser, para hacernos sus colaboradores en su obra.

Bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios. Solamente de pensar que estábamos muertos en delitos y pecados, que vivíamos en el mundo, tratando de agradar al mundo, alejados de Dios. Robando, mintiendo, adulterando, blasfemando, adorando ídolos. Siendo esclavos de todas las maneras posibles. ¡Gloria a Dios! Gracias Señor por salvarme.

Si Jesucristo ha llegado a tu vida, entiendes de lo que yo estoy hablando. Si te ha rescatado, si te ha hecho libre, entiendes de qué estoy hablando. Si vives coqueteando con el pecado, jugando con el pecado. ¡Que dulce! ¡Que rico! ¡Que tentador! ¡Que bien me hace sentir! Sin temor de Dios. Déjame decirte que tienes un problema, porque donde mora el Espíritu de Dios, allí hay libertad. Libertad de la muerte, libertad del pecado, libertad para acercarte a Dios y permanecer en su presencia. Porque Él te ha hecho justo por su sangre derramada en la cruz del Calvario. Si Cristo ha llegado a tu vida, entiendes de qué te estoy hablando. Y te alegras a pesar de los problemas que puedas estar enfrentando.

Si eres un hijo de Dios, sirves a Jesucristo, traes bendición a los que te rodean, de seguro que tendrás problemas, pero a pesar de ellos te vas a alegrar porque tú no estás solo. El que hizo los cielos y la tierra ha prometido estar contigo todos los días hasta el fin del mundo. Ha prometido pelear tus batallas, llevarte en sus brazos, cubrirte con sus alas, sujetarte de tu mano derecha, levantarte si flaqueas, darte nuevas fuerzas si esperas en Él. Ha prometido completa paz si tu pensamiento en Él persevera. El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del omnipotente.

A veces te sentirás triste. A veces no entenderás las cosas, pero no lleves esa carga. ¡Suéltala! Déjasela al Señor. Él es más fuerte, más sabio, más poderoso. Él tiene el control. Pelearán contra ti pero  no te vencerán. Esfuérzate y sé valiente. Tienes que ser valiente y tener convicciones firmes porque a pesar de ser diciembre, de que hagamos fiesta, de que celebremos, la batalla de la fe  no se detiene. Hoy mismo hay luchas que tú estás peleando. Hay luchas que ponen en riesgo a tu familia. Hoy mismo puede que estés cansado, atribulado y hasta quizás te preguntes: ¿Hasta cuando? Solo te puedo ahora decir: Confía en Dios. “Clama a mí, y yo te responderé… dice el Señor a su pueblo.

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