Quiero vivir para Dios (2)

Hace unos días comenzamos a compartir una conversación con un joven cristiano que nos comentaba sobre su vida y sus experiencias (https://vida.cubava.cu/2015/07/05/quiero-vivir-para-dios-1/), hoy continuamos aquí nuestro diálogo.

 

         Eso casi siempre pasa, pero lo que nosotros hemos alcanzado es mucho más grande. Quisiera preguntarte algo. Hace algún tiempo escuché a un predicador decir que en el futuro muchos predicadores del evangelio llevarían tatuajes, porque se estaba volviendo muy común en la sociedad y una vez hechos es muy difícil deshacerse de ellos. Puedo ver que tienes tatuajes en tu cuerpo. Cuéntame algo de eso.

         Los tatuajes siempre me llamaron la atención. Me los hice cuando tenía 18 años. Todo el mundo se los hacía. Eres popular, estás a la moda. Esa fue la motivación, y la otra fue que yo tenía una novia. Ella quería hacerse mi nombre en la ingle y yo decidí ponerme las iniciales de ella aquí. Después al final hasta yo me arrepentí y le dije que no se pusiera mi nombre.

         ¿Ella no se llegó a poner tu nombre?

         No yo le dije que no que ya eso no cumplía ningún propósito. Ya yo me lo había hecho pero ya no podía virar atrás. Hace tres años ya que me los hice. Me gustaban desde la adolescencia siempre tuve ese deseo, pero no solamente de los tatuajes sino de todo, prácticamente todo lo que hacen los jóvenes hoy en día. Pero los tatuajes eran algo que me marcaron mucho más. Me hacía sentir que de alguna forma podía sobresalir por encima de los demás y llamar la atención de las demás personas. Ese era mi sentir, quería llamar la atención de las personas hacia mi vida. Yo siempre estaba con un grupo, típico de los de hoy día. Con bebidas, con muchachitas todo el tiempo posible y esa vida que uno siempre lleva cuando no conoce al Señor.

         ¿Ellos tenían tatuajes?

         Si tenían tatuajes. Demonios, tribales y todas esas cosas.

         ¿Qué es un tribal?

         Un tribal es una cosa así… tendrías que verlo porque son muchos garabatos, así, sobre una espada o algo así.

         ¿Eso tiene algún significado?

         Debe tenerlo, pero yo no sé cual es. Ya desde la adolescencia quería hacerme los tatuajes pero no me los podía hacer porque no tenía el dinero.

         ¿Es costoso?

         Si es costoso. Uno me salió gratis, pero este otro por ejemplo me costó 3 dólares, tres letras nada más. Y nada, no tenía recursos para hacérmelo y mi mamá que era quien me criaba no me dejaba y así hasta que un día le dije, me los voy a hacer porque ya yo estoy grande y yo me mando y me los hice. Me los hice escondido de ella y cuando se dio cuenta ya los tenía.

         ¿Qué piensa de eso tu papá?

         Mi papá nunca me dijo nada porque en realidad él nunca vivió a mi lado. Yo nunca supe lo que es un padre para aconsejarme, guiarme y yo con mi mamá un poco mayor con tres hijos, no podía aguantar a los tres. Uno rebelde al fin no consideraba los consejos de mi mamá. Nunca tuve una mano fuerte a mi lado. Siempre hacía lo que yo quería.  Mi padre nunca me dijo nada, no sé si es porque no tenía la moral para decirme nada, no se sentía con el derecho.

         ¿Que tú crees de los tatuajes?

         Primero que nada, cuando uno despierta se da cuenta de las cosas. Es una moda que no le veo sentido. Tienes que aguantar dolor, marca tu piel para toda la vida. En dependencia del lugar duele más o menos. Cuando la persona envejece se te ponen feos porque la piel se te arruga. Creo que es un acto de rebeldía, sobre todo contra Dios y yo sinceramente el consejo que le daría a cualquier joven cristiano es  que ni lo anhele y mucho menos que lo haga, no le va a traer nada bueno a su vida y después hay que llevarlo toda la vida. Quisiera también decir que si algún joven que ya los tenía y se convirtió al Señor, que no se sienta impedido por eso. Dios restaura tu vida las hace nuevas, como decía el apóstol Pablo, todas esas cosas que antes eran importantes para mí ahora las tomo como basura. No es un impedimento. Lo tengo ahí porque lo tengo pero no significa nada para mí.

         ¿Como fue que cambiaste tu manera de pensar?

         Bueno. Llegué a esa conclusión cuando conocí al Señor, me di cuenta de que para que la gente te quisiera o alguien te mirara no tenías que tener un tatuaje. Dios me hizo comprender que para ser querido no necesitaba eso. Esa posición de querer resaltar sobre los demás y que la gente dijera: mira tiene tal tatuaje. Mira está loco, esas cosas que la gente siempre dicen y que a los jóvenes nos gusta escuchar, que creemos  nos dan personalidad. Aunque nadie te quisiera el Señor nunca dejaría de quererte, nunca dejaría de amarte.

         ¿Cómo se hacen los tatuajes?

         Eso es una máquina que tiene dos agujas con una tinta profesional que es para eso. Ellos primero te pintan en un papel el dibujo que tu quieres pintarte, te lo mojan con alcohol y te lo pegan a la piel, cuando pueden retirar el papel se te queda el dibujo y ellos empiezan a tatuarte, es como una pluma con dos tanquecitos arriba. Y siguen trabajando hasta que logran la perfección que buscan en el tatuaje.

         Yo he visto unos tatuajes grandes que se toman un brazo entero. ¿Como se hace eso?

         Esos tatuajes tan grandes no se pueden hace en un día. Son muchos trazos y se cansa la persona, hay que pasar muchas veces para que se marque bien y se quede la tinta bien definida.

         ¿Que pasa después? Eso es una herida. ¿Que tratamiento hay que darle?

         Te mandan a lavarte bien a limpiarte con alcohol, también hay unas cremas que son para evitar la infección. Un riesgo que se corre es que se depende de la responsabilidad de quien te hace el tatuaje que puede haber esterilizado o no o no tan bien las agujas. Como no existe la posibilidad de tener siempre paquetes de agujas lo que se hace es reutilizarlas.

Continuará…

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