R: Ellos hacen muchas cosas sin tener condiciones ningunas. El ingenio se pone a prueba ante la necesidad. He visto hacer preciosidades en miniaturas dentro de una botella. Y aunque parezca increíble algunos presos mantienen a sus familias desde la prisión. Aunque muchos aprenden la lección y de alguna manera se reincorporan a la sociedad, la vida de la mayoría nunca va a ser lo que se dice normal. ¡Cuanta necesidad de Dios! Recuerdo una mañana de visitas familiares; todo estaba saliendo bastante bien. Siempre que hay en un proceso muchas personas involucradas, la probabilidad de conflictos es muy alta. Pero hasta ese momento todo estaba saliendo bien. No había discusiones, no se habían encontrado objetos indebidos en las pertenencias y bultos de la visita. De repente veo venir hacia la salida a una anciana llorando desconsoladamente y detrás con mucha ira a quien sin dudas era su hijo, gritándole y ofendiéndola con insultos de todo tipo que no se pueden repetir aquí. Se venían acercando hacia la salida. Ella si podía venir, pero él no. Él lo sabía pero estaba fuera de control, irritado. Uno se pone en guardia porque puede pasar cualquier cosa. El hombre fue interceptado por dos guardias y fue llevado dentro en medio de ofensas y gritos. A estás horas no entendía todavía la razón de todo aquello y me acerqué a la madre. Ella seguía llorando sin consuelo. No tenía fuerzas y pude entender lo que estaba sucediendo. Yo no puedo más, yo no tengo nada más para traerle. Él no sabe el sacrificio para poder venir y traerle una comida para comerla juntos hoy. Yo no pude traerle un saco de comida y cosas. ¡Que dolor! ¡Que sufrimiento! Algunos familiares con posibilidades económicas traían sacos con vituallas. Comida, cigarros y todo sirve, para consumir o para negociar. Pero aquella pobre madre evidentemente no tenía esa posibilidad. Y su hijo no pudo disfrutar ese día el almuerzo con su amorosa madre porque estaba “indignado”, porque la anciana no le había traído nada más. Esa experiencia me tuvo disgustado mucho tiempo y nunca la he olvidado.
P: Es duro realmente. Uno no sabe mucho de lo que sucede en estos lugares y se imagina todo como lo que ve en las películas. Realmente no tenemos idea.
R: La vida allí es muy dura y triste. También hay broncas terribles casi al estilo de las películas, pero lo importante es lo que hay más atrás de eso. El engaño, las vidas rotas, desechas, los valores. El sentido de lo que es importante o no. Recuerdo un conflicto en una ocasión. Todo comenzó como una riña entre dos cabezones que tuvieron problemas entre ellos y uno salió ganando sobre el otro. Este hombre era todo orgullo. Eso habría que verlo. Era alguien importante. Era alguien que podía luchar y ganar. Era alguien que había que respetar. Pero sucede que el que salió perdiendo no le gustó mucho estar en esa situación y comenzó a preparar su venganza. No lo hizo solo por supuesto. Varios estaban implicados con él. Como se dice por ahí: Al que velan no escapa. La situación al fin se les dio. Aquel hombre se sentía seguro, confiado en su reputación de “tipo duro” y fue acorralado entre varios hombres. Cinco o seis contra uno. Solo en las películas salen ganadores en una proporción así frente a hombres dispuestos a todo. Pero aun así hubo pelea. El hombre era valiente y se defendió todo lo que pudo y les causó algún daño a sus agresores, pero era demasiado y le dieron con todo. Cuando lo sacaban tinto en sangre, moribundo, para llevarlo al hospital, repetía una frase: Que bien lucí, que bien lucí. En ese momento no era conciente de lo que pasaba, estaba muriendo y sin embargo sentía satisfacción porque había peleado y había vendido cara su derrota. Nadie podría decir que era un cobarde. Era duro hasta la muerte.
P: Eso es importante al parecer en ese medio.
R: Es importante, pero ¿de qué sirve? Hablaron de él un tiempo pero después se olvida. Se repiten sucesos semejantes y todo sigue igual. Miseria humana. Vidas destruidas que no tienen arreglo. Solo Jesús puede cambiar esto, no la reeducación humana. Niños vienen atrás creciendo torcidos de igual manera y nosotros debemos hacer algo. Debemos llevarle a Jesús. Debemos predicarles el evangelio. Debemos abrirles la puerta para que puedan escapar.
May 25
Comentarios recientes