Conserva siempre una imagen adecuada (2)

Recuerdo cuando jugábamos pelota en el barrio, que dos de los mejores jugadores eran los que pedían a los demás, haciendo función de capitanes. Se lanzaba un bate al aire y uno de los dos capitanes lo cogía y comenzaban a alternar las manos hasta llegar a la corona. El que dominaba el bate era el primero en pedir. Dame a fulano, dame a mengano y así sucesivamente hasta completar el equipo. Si eres el capitán o uno de los primeros en ser escogidos, te alegras, te sientes bien, estás contento. Pero si eres de los últimos o no te escogen, entonces piensas que no tienes valor, que no te consideran, que eres malo. Te deprimes. Estas cosas no pasan con Dios. La Biblia dice: “Mirad cual amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios”. Es imposible conocer a Dios completamente, es muy difícil comprender su amor. Sobrepasa todo entendimiento. Él nos ha dado honra, no se ha olvidado de nosotros ni un solo instante a pesar de haberle fallado. Pagó el castigo por nuestros pecados y nos ofrece su amistad, su compañerismo. Su amor no se puede medir en términos humanos. Eres un hijo de Dios y por lo tanto muy importante para Él.
Siempre van a haber cosas que no nos gustarán o con las que no estemos satisfechos, pero no somos menos que otros. Llevar tres días en evangelio no te hace menos que uno que lleve 20 años. Eres igual ante los ojos de Dios. No te sientas menos, no te sientas inferior. Si esos pensamientos vienen a tu mente, deséchalos. Bendice a Dios, honra a Dios, agradece a Dios en cualquier circunstancia. Dios te quiere fortalecer, de hecho, todo aquello que te pasa en la vida persigue ese objetivo. No hay espacio para la mediocridad en los hijos de Dios, porque todas las herramientas las tenemos para triunfar. No podemos dejar que una pobre imagen de nosotros mismos nos estorbe en el camino. No te rehúses a cualquier cosa que Dios te llame a hacer. Él no te va a abandonar. Te capacitará y te dará confianza para que camines en fe.
A diario vas a encontrar personas, intencionalmente o no, que van a tratar de que pienses que no tienes valor. Te van a decir cosas que te hagan sentir inferior. No hagas caso de eso. Confía en la Palabra de Dios que es la única que te puede guiar para que aprendas a tener una imagen adecuada de ti. La única manera de que podamos hacer algo bien, ya sea en el reino de Dios o en nuestro trabajo secular, estudios, etc; pasa inevitablemente porque tengas una correcta motivación. Necesitas sentirte útil, que te guste lo que estás haciendo, que veas el provecho. ¿Quién sería el más feliz de que tú no tuvieras ninguna fe en ti mismo? Necesitas creer, en Dios y en ti. Estos tiempos están signados por las apariencias. Si no tienes tal figura eres inferior. Si no te pones esta ropa eres un muerto de hambre. Las series de la televisión no ayudan mucho, independientemente de que están vendiendo una idea que satisface los deseos del productor, allí todas las mujeres son bellas, según los patrones estandarizados que definen lo que es bello o no. Los hombres son bien parecidos y miden más de seis pies. Después ves a los muchachos inconformes porque no pueden parecerse a tal o más cual, y sufren, mucho. Sin necesidad. Dios quiere que resplandezcas en medio de este mundo que no sabe a donde va. Donde las familias se desmoronan, los niños vienen al mundo sin condiciones, ni materiales, ni emocionales. Jesucristo es la solución. Solo Él te puede dar descanso.
¿Quién soy yo para anunciar el evangelio? ¿Quién soy yo para aconsejar a mis hermanos? ¿Quién soy yo para testificar? Puedes preguntarte eso y más. A menos que nos veamos en relación a Dios, no podremos tener una mentalidad positiva. Eres tan importante que Dios mandó a su Hijo, nuestro Señor a dar su vida por nuestra salvación. Dios te creó para que fueras alguien especial. Te considera único y tiene un plan solo para ti. No tengas una imagen exagerada de ti ni te creas cosas, pero tampoco te denigres. Aprende a verte como Dios te ve, y lucha con valentía.

2 comentarios

  1. Me gustó mucho la reflexión,como le dijo Pablo a Timoteo”que nadie te menosprecie”.Para Dios todos somos iguales, en mi iglesia hay jovenes que se sienten inferiores por el hecho de no haber terminado siquiera el 12mo grado, eso me duele, aunque termine los estudios universitario no me siento superior a nadie todo lo contrario trato que ese conocimiento les sea de ayuda y nunca buscando ningún elogio, Dios lo sabe.

    1. Hola Rush, que el Señor te bendiga. Que bueno que estés de nuevo por acá. Es algo por lo que tenemos que luchar. Hay que potenciar a los jóvenes, todos, de cualquier edad, de cualquier nivel cultural. Un joven puesto en las manos de Dios es un arma poderosa en estos tiempos. Ayúdales, bendíceles, únanse. No dejes que eso los separe, muchas veces se crean islas, grupos aislados unos de otros en virtud de sus preferencias y también a veces del nivel cultural. ¡Ánimo! Todo lo podemos en Cristo.

Responder a emiliogm Cancelar respuesta

Tu email nunca se publicará.