Es necesario enfrentar nuestras dudas (1)

Salmo 46. 10:
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

Los jóvenes a menudo experimentamos el miedo, la inseguridad, la duda y la baja autoestima. Todas estas sensaciones y sentimientos no son ajenos a ninguna etapa de la vida, pero es en nosotros, sobre todo en los más jóvenes donde se hace presente con mayor fuerza. La razón fundamental para que esto suceda de esta manera es que además de todos los elementos comunes hay que añadirle la falta de experiencia, la impresión de que la vida no se acaba, de que todo va a permanecer igual durante mucho tiempo, los deseos de independizarnos de nuestros mayores; la idea de que cuando esto suceda las cosas nos van a ir mucho mejor porque nosotros sabremos hacerlo mejor que ellos. No sabemos lo que vamos a hacer mañana, como vamos a formar nuestra familia, si lograremos ser dichosos en ella o fracasaremos. Todas estas cosas son normales o naturales como mejor se les quiera llamar y está claro que afectan nuestra existencia de una manera real, práctica. Las sentimos en nuestro cuerpo todos los días. Si el techo de nuestra casa no está impermeable nos mojaremos dentro de nuestra vivienda y esto será una realidad, no un sueño ni una suposición, será una realidad que podremos sentir. Si en la juventud no nos preparamos para mañana, pasaremos más trabajo nosotros y nuestra familia que si por ejemplo aprendemos un oficio. Incluso el apóstol Pablo, un erudito de las Escrituras, instruido a los pies de uno de los más sabios y respetados maestros del judaísmo, por donde quiera que iba predicando el evangelio se dedicaba a hacer tiendas para ganarse la vida. Pero sucede que casi siempre vemos, o mejor dicho, no somos capaces de ver mucho más adelante y nuestra fe como que es sacudida. Sería estupendo poder tomar cada decisión como si de una ecuación matemática se tratara, donde conociéramos todos los elementos y nada nos pudiera sorprender. Pero desgraciadamente no es así. Es muy poco lo que sabemos y menos lo que podemos prever. Tenemos que confiar en Dios y esperar en Él.
Ninguna cosa natural que nos suceda o pueda suceder es ajena a la vida espiritual. Estamos en la carne y para poder aprender lo que necesitamos saber para crecer en el Señor, tiene que pasar por esta vía, es la única manera de que cultivemos la obediencia y nos sujetemos debidamente.
Cuantas veces leemos sobre todo en Los Salmos o cantamos coros o canciones inspirados en ellos donde decimos: Lávame, límpiame Señor. Las Escrituras por lo general hablan de forma tal que podamos entender o que los oyentes originales para quienes en un principio se habló o escribió el mensaje pudieran entenderlo con facilidad. En el evangelio de Mateo capítulo 5 el Señor le dice a sus discípulos: Vosotros sois la sal del mundo, pero si la sal se desvaneciere con que será salada, no sirve sino para ser echada fuera y hoyada por los hombres. Leemos eso y sentimos como si no necesitáramos profundizar más en el pasaje, pero para los oyentes originarios de Jesús, que habían visto echar la sal que por diversas razones no servía para uso común, en el suelo para que las personas no resbalaran con la situación creada por las condiciones inclementes del tiempo. Algo tan útil, único y valioso como la sal, insustituible, siendo utilizada para una función que podría desempeñar cualquier otro elemento con los mismos resultados, tenían por fuerza que entender con claridad lo que el Maestro estaba diciendo. Nosotros entendemos, pero los oyentes originales entendían mejor porque habían visualizado la imagen. Jesús usaba una ilustración que ellos habían vivido. De la misma manera, cuando el salmista estaba diciendo, Lávame Señor, por supuesto que estaba diciendo eso, pero uno suele entenderlo como una limpieza sobrenatural, lo entendemos en sentido figurado y no literalmente. Sin embargo, en los tiempos de David se lavaba la ropa en los ríos, sobre las piedras y dándole leña, ese es un lavado que puede ser doloroso. No era con lavadoras automáticas con suavizantes y que giran un rato para un lado y un rato para el otro para que la ropa no se enrede y se dañe. ¡No! Era a leña pura. En otras palabras cuando le decimos al Señor: Lávame, inspirados en la Palabra, le estamos diciendo has lo que sea necesario aunque me duela, para que yo esté en buenas contigo. Ninguna cosa natural que suceda o pueda suceder es ajena a la vida espiritual. No sabemos cual es el objeto, cual es la razón, pero debidamente se encaminará de acuerdo a la voluntad de Dios.
A veces nos pasan cosas que no entendemos y sufrimos por eso. Unas son producto de las malas decisiones que tomamos, otras una disciplina, algo que debemos aprender, pero todos sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, sean buenas o malas, fáciles de soportar o no.
Continuará…

7 comentarios

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  1. La juventud es una etapa muy complicada de la vida , se tienen muchas dudas e indecisiones, esta muy bueno este post colega

    visita marlon96.cubava.cu

    1. Gracias por tu comentario Marlon que Dios te bendiga

  2. Me encantó esta reflexión, creo que me ví descrito en alguna parte, la juventud es una etapa hermosa pero llena de inseguridad o más bien de inexperiencia que nos llevaa cometer errores en nuestra vida que despues lamentamos por eso creo que rendirnos ante Dios y usar todo lo que nos dió es la solución a todo; si algo he aprendido es que no estamos solos y que somos como la niña de los ojos para Dios y que siempre y cuando le busquemos El estará.

  3. Creo que si alguna característica debe acompañar a un cristiano joven debe ser la Paciencia y si no leanse el salmo “Pacientemente esperé yo a Jehová….. a veces queremos quemar el tiempo o etapas y simplemente le pasamos por arriba a cosas que luego vemos como imprescindible pero sin solución a esa altura………Bendiciones a todos

    1. Hola, Dios te bendiga Rush, nos alegra tu visita y que te vieras reflejado en esta reflexión. Muchas veces hay dudas, pero se pueden vencer en el Señor. Él está más cerca de lo que podemos imaginar.

  4. Ahora mismo esta lectura me viene de maravilla pues tengo muchísimas dudas.

    1. Que Dios te bendiga Karla95. Gracias por tu comentario. Si el blog te puede ayudar en algo, aquí estamos.

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