En Europa hay un famoso memorial que critica la conducta de los jóvenes, les acusa de perturbar el descanso ajeno con sus risas, sus cantos y sus actividades nocturnas. ¿Y que tiene eso de relevante? Todos los días escuchamos decir que la juventud está perdida, que no tiene arreglo. Eso se escucha tanto en la calle, entre los no cristianos, como dentro de la iglesia. Lo cierto es que muchos no esperan demasiado de la más joven generación. Pero lo curioso y más llamativo del memorial europeo es que data nada más y nada menos que del año 1536. O sea, que esta idea de que los más nuevos no tienen arreglo y que dejan mucho que desear, al menos tiene más de 400 años. Es muy común que por diversos motivos los mayores no vean con buenos ojos la manera de comportarse y de actuar de sus hijos y nietos. Pero, ¿tienen o no razón? Ese es el dilema. Desafortunadamente los más jóvenes suelen creer que se lo saben todo, que no necesitan consejo, que sus padres son unos anticuados y que no entienden los tiempos de ahora. ¿Ese es tu caso? Déjame decirte una cosa. Es posible que nuestros padres estén errados en algunas cosas y que a veces no puedan entendernos, pero no nos la sabemos todas, ni con 100 años de experiencia vamos a poder afirmar una cosa así. El apóstol Pablo le dice a los corintios (1 Co 8. 2): Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Esto es válido para todos, desde un niño pequeño hasta un anciano de 90. Escuchar los criterios de los demás es muy importante, acudir una y otra vez al Señor y a su Palabra lo es todavía más. Permanecer abiertos, sensibles a lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas, con humildad, es algo insustituible. Hoy eres el blanco preferido del reino de las tinieblas ¿sabes por qué?, porque te teme, porque sabe que si te subes y te amparas en la Roca fuerte, eres un enemigo muy peligroso, imposible de derribar. Por eso trata de que te alejes de las armas que el todopoderoso ha preparado para ti, por eso trata de que pierdas incluso tu personalidad que en estos momentos está en formación y copies la de ese cantante famoso, la de ese personaje de la serie que tanto te gusta. Así comienzas a vivir una vida de fantasía y soñando y soñando se te va olvidando lo más importante: vivir, vivir esta vida que es un privilegio que Dios nos da para que cada paso que demos nos acerque cada vez más a Él y juntos colaboremos en su especial propósito de rescatar de la muerte a los hombres y al mismo tiempo nos edifiquemos como iglesia. Muchas personas miran a la juventud y solo ven pequeños grupos y piensan que no tienen el menor fundamento, que no tienen nociones de lo que significa la palabra responsabilidad. Miran a la juventud y no ven muchachas y muchachos auténticos, sino fotocopias de patrones de imagen y conducta generalmente importados del mundo. Tú eres tan especial para Dios, somos tan especiales para Dios, que si nos diéramos cuenta y lo apreciáramos debidamente nadie podría evitar que las personas vieran a Jesús entre nosotros y un verdadero incendio se provocaría en la sociedad en que vivimos. Es tal el poder de la consagración y del mensaje que tu vida puede transmitir, que el enemigo te presenta planes alternativos más atrayentes. Tú eres único en el mundo, desde el mismo comienzo nunca hubo otro como tú, con tus cualidades, con tus virtudes. Dios te hizo especial. Si te consagras al Señor, las personas a tu alrededor le van a conocer, se van a salvar y otros van a ser edificados. El apóstol Pablo le dijo a Timoteo (1 Ti 4. 12): Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Que nadie piense que estás perdido.
Abr 26
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