¿Me conviene ver pornografía?

¿Me conviene ver pornografía?

Hoy por hoy, la pornografía está en todas partes. Es muy simple acceder a ella. Donde quiera se puede encontrar, lo mismo en fotos que en video. Cada vez se levantan más voces que hablan a su favor y personas que gozan de cierta reputación, la defienden. En la universidad teníamos un compañero que decía ser cristiano, que la defendía con pasión. Afirmaba sus supuestas bondades, que si es buena para aprender, que si te prepara para la vida, que si es estimulante. Es un negocio legal en muchos países, en otros, como el nuestro, circula de mano en mano y generalmente es tolerado por la sociedad. Es frecuente en las escuelas, en centros de trabajo y en cualquier lugar que usted se pueda imaginar. Se forman grupos alrededor de una pantalla, de una revista que alguien trajo del extranjero o de cualquier otro formato, para consumir este tipo de materiales. En el pasado esta práctica era generalmente de los hombres, hoy cada vez se puede ver más a las muchachas formando parte de estos grupos. En definitiva, ellas son modernas y no están en “nada”.

La pornografía es atrayente, sobre todo para los jóvenes, que tienen deseos que en ocasiones, de momento, no son posibles de satisfacer. Atrae porque sus armas parten de utilizar un deseo que es razonable, legítimo, y tuerce el resultado muy lejos del propósito de nuestro Señor. Porque la sexualidad es buena, de eso no tenga dudas. Las relaciones sexuales las inventó nuestro Señor y diseñó nuestros cuerpos para que experimentaran sensaciones gratificantes. No es un invento del diablo. El invento del diablo es la mentira. Su deleite es poner cosas en tu mente que te hagan tomar decisiones que vuelvan tu vida miserable, para que no experimentes las bendiciones que Dios quiere que disfrutes plenamente.

Imagine un joven, lleno de vida, dotado por el Señor para ser un vaso de honra, un instrumento precioso en sus manos para pelear la batalla de la fe, para bendecir a su familia, para traer a la luz admirable a muchos que se perderían. Tiene deseos que como decíamos son legítimos y entonces llega a sus manos la pornografía, la posibilidad de ver a un hombre y a una mujer teniendo relaciones sexuales. Siente curiosidad y se aventura en ese camino y si tiene la “mala suerte” de que alguien en quien confía le asegura que lo que está haciendo no está mal, en ese mismo instante está abriendo una puerta que es muy peligrosa. Va a ver cosas que no son reales y creerá que sí, se formará una idea errónea de lo que es la sexualidad, hombres superdotados y superviriles, mujeres súper ardientes, incansables. Creará las condiciones para que no sea nunca feliz en esa área de su vida. Abrirá las puertas para que codicie, para que su ojo le sea ocasión de caer, para que se sienta atormentado. Sabemos de hombres que no pueden tener relaciones con sus esposas si no acuden a la pornografía, sabemos de mujeres que cierran sus ojos e imaginan que el hombre que está con ellas es otro. La fornicación y el adulterio tocando a tu puerta. Miserable vida. La familia destruida, los hijos sin rumbo. Este joven poco a poco irá alejándose más y más de Dios y solo será la sombra de lo que pudo ser en las manos del Señor. ¿Es eso lo que quieres?

La pornografía es destructiva. Es pecado, tiene consecuencias, inmediatas y para la eternidad. Puedes ser libre de ese mal. Lee y medita cuidadosamente este pasaje: 1 Co 6. 18-20: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. Las oraciones y los consejos de tus pastores, te pueden ayudar. Vuélvete al Señor, se valiente y rechaza la mentira.

2 comentarios

    • zenen lobato en 15 octubre, 2015 a las 5:13 am
    • Responder

    Me gusta la explicación pero restringe el libre albedrio

    1. Hola Zenen, nos da mucho gusto su presencia por acá. Puede sentirse libre para comentar y plantear sus criterios. “Vivir para conocer a Dios” procura traer bendición a sus lectores. Artículos que nos permitan reflexionar sobre diversos temas de nuestra vida. Situaciones que nos afectan tanto como iglesia que como familia. La pornografía es destructiva. Es un problema real que está afectando las vidas de muchísimas personas en todo el mundo. Dios quiere librar a los cautivos. Jesús quiere sanarles. Dios quiere que tengamos vidas saludables, plenas. Si quiere conversar sobre este tema, adelante. Por ahora solo trasmitirle nuestro deseo de que el Señor le bendiga.

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